Fincas saludables

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Para apoyar a los dueños y encargados de las fincas a conservar la biodiversidad y a beneficiarse de los servicios del ecosistema, la Universidad de Nebraska en
Estados Unidos, desarrolló el Índice de Fincas Saludables. La herramienta incorpora múltiples medidas y productos que orientan en la toma de decisiones.

El punto de partida es que la agricultura es dependiente del capital económico,
social y natural. Y en el camino se busca que los finqueros puedan tomar
decisiones que no dejen de lado la protección de esos recursos que en el largo
plazo aseguran una gestión armónica con la naturaleza y la sostenibilidad del
negocio.

Así, monitoreo y evaluación son acciones determinantes para mantener la producción y a la vez mantener el capital natural y social. Los finqueros saben bien que su producción básica debe ser maximizada; pero equilibrar otros tipos de producción requiere habilidades adicionales para medir las consecuencias de sus decisiones, orientar las opciones disponibles que enfrentan, y reconocer y
beneficiarse de los servicios el ecosistema, son nuevas situaciones que están
en el escenario.

Es allí que el Índice de Finca Saludable hace posible medir el progreso de cada
predio, más allá de la propia cosecha. Intervienen elementos como manejo
orgánico, labranza mínima, sistemas mixtos de administración como el
silvopastoreo y otros que fortalecen los servicios del ecosistema y construyen
capital. Porque es importante mantener producción y beneficio económico al nivel
de finca para fortalecer la compresión abarcadora de los servicios que provee
la tierra.

Indicadores claros

El Índice de Finca Saludable usa indicadores relevantes y claros, adaptables a las
condiciones de cada predio. Ello plantea el reto de darle valor económico a los
parámetros para asegurar una visión holística del ecosistema, poniendo en
evidencia los beneficios de la práctica y manteniendo la viabilidad económica
de cada finca.

Los indicadores se agrupan en cuatro categorías: producción, biodiversidad, calidad de vida y medio ambiente. Se recogen datos ecológicos, biofísicos y
socioeconómicos para mantener suelos fértiles, aguas limpias y abundante vida silvestre.

En la zona de Nerbraska y Kansas, donde se ha puesto en marcha el Índice, la
producción de forraje y fibra se compara con los promedios de la zona; la
capacidad de recuperación económica es medida a través de las oportunidades de
mercado en las cuales participa la finca; la biodiversidad se estima a partir
de los cultivos y ganado, así como de las aves en la finca y su hábitat; la
calidad de vida se determina a partir de la satisfacción del finquero con sus
producciones y ganancias; y los indicadores de medio ambiente se derivan del
uso funcional de la tierra y otros factores como el porcentaje de tierra no
cultivada, la protección de fuentes de agua y el porcentaje anual de los campos
arables protegidos con vegetación.

Estos indicadores buscan guiar las decisiones del granjero y a la vez lograr los objetivos del dueño y de la sociedad, si bien están afectados por factores aleatorios económicos y medioambientales.
Hay decisiones inmediatas como la pertinente a los cultivos, mientras que otras
como establecer barreras rompe vientos son a largo plazo. Imposible eliminar
del todo la incertidumbre debido a los procesos naturales involucrados.

Dar valor al ecosistema

El Índice de Finca Saludable, a partir de la recolección de datos reales, hace posible al granjero usar de manera eficiente sus propios recursos, medir las diferentes opciones para tomar decisiones, mantener su ecosistema saludable y sostener niveles adecuados de producción. Tiene en cuenta la condición general de cada predio, su capacidad de recuperación y resistencia a factores adversos, para darle a los dueños de finca, a los tomadores de decisiones y a quienes hacen las políticas, las herramientas valiosas para tener una mirada integral de los sistemas agrícolas productivos y a la vez conservar la biodiversidad en esos sistemas, mejorar el flujo de los servicios de allí derivados y conducir la toma de decisiones por un camino que proteja la biodiversidad y los servicios ambientales. El índice se puede ir construyendo de manera individual o colectiva para beneficio de las comunidades.

Reconocer la importancia
de los servicios de los ecosistemas para el bienestar humano es el primer paso
para mantener ecosistemas saludables ahora y en el futuro. En un primer momento servirá para indicar que el uso de la tierra y el agua sostienen los múltiples servicios de los ecosistemas sin pérdidas significativas en la producción
total. Más adelante podrá ser la herramienta que lleve a que esos servicios
sean pagados para compensar a los dueños por los beneficios que dan a la
sociedad.

Condensado de:

hfi.unl.edu/hfi.shtml

El valor del ecosistema

Los servicios de los ecosistemas son los beneficios que la gente recibe de la naturaleza. Los economistas “verdes” lo calculan en:

  • Más de 33 trillones de dólares para Estados Unidos, al año.
  • $ 4.5 billones el beneficio de aves e insectos para el control biológico.
  • $ 3.1 billones el beneficio de la polinización.

 

2 comentarios

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  1. Alberto Restrepo dice:

    Dado el bajo nivel de educación que existe en el personal que se ocupa de realizar las labores agropecuarias en nuestro pais, los temas de producir reduciento el impacto sobre los recursos naturales deben formar parte en los programas de extensión que realizan varias entidades a nivel regional y nacional. La costumbre tradicional de quemar los terrenos como preparación para las siembras no solo quema las bacterias benéficas del suelo, sino que constituye una fuente de contaminación ambiental con grave perjuicio para las mismas personas que realizan las quemas. No es extraño que nuestros campesinos sufran de enfermedades pulmonares obstructivas cronicas por esta practica y por cocinar con leña, fuera del hábito del cigarrillo.

  2. María Cristina dice:

    Y muchos de esos campesino también son concientes de cuidar la quebrada, el arbolito, el pajarito…
    Pero les hemos enseñado a usar tóxicos sin enseñarles a seguir con algunas de sus prácticas ancestrales, haciéndoles snetir que la sabiduría no está en ellos sino en la tecnología. Ni mucho que queme al santo ni poco que no lo alumbre!
    Recuerdo, por ejemplo, la siembra en terrazas en mucho pueblos indpigenas, práctica que no causa erosión…

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